Después de más de 18 años trabajando en áreas estratégicas, liderando equipos y construyendo proyectos en empresas tanto nacionales como transnacionales, me di cuenta de algo que ningún manual corporativo te enseña:
Lo más difícil del trabajo no siempre son las tareas… sino las relaciones humanas que, mal gestionadas, terminan pesando más que cualquier proyecto.
Me formé como ingeniero industrial y mi trabajo siempre ha sido estar cerca de los equipos, las decisiones y los retos que implican hacer que las cosas funcionen.
También he acompañado a pymes y emprendimientos como consultor, ayudándoles a tomar decisiones, ordenar procesos y crecer con estructura.
Con los años entendí que una parte esencial de todo esto no estaba en los números ni en los planes… sino en las personas.
En cómo se comunican, se escuchan (o no), y en todo lo que ocurre emocionalmente en el entorno laboral.
Por eso decidí estudiar psicología.
Hoy estoy por concluir la carrera y desde ese cruce entre experiencia y sensibilidad nace este espacio para acompañar a quienes viven lo profesional con todo lo que eso implica a nivel humano.